La Vida de Simeón, Hijo de Jacob - Capítulo 1

El Nacimiento y los Primeros Años

HISTORIAS

Ps. Juan Carlos Moros

2/3/20261 min read

En los días antiguos, cuando los patriarcas vagaban por las tierras de Canaán, Jacob, hijo de Isaac, tomó por esposas a Lea y Raquel, hijas de Labán. Lea, la mayor, dio a luz primero a Rubén, el primogénito. Pero su corazón anhelaba el amor de su esposo, que parecía inclinado hacia Raquel. En su aflicción, Lea clamó al Señor, y Él escuchó su voz.

Así, en Génesis 29:33, se relata: “Llegó a oídos del Señor que no soy amada, y por eso me dio también este hijo”. A este segundo varón lo llamó Simeón, cuyo nombre evoca el acto de “escuchar” las súplicas de los afligidos.

Simeón creció en el campamento de su padre, entre rebaños y tiendas nómadas. Era hermano de Rubén, Leví, Judá y los demás hijos de Jacob, así como de Dina, la única hija mencionada. La familia de Jacob era numerosa y compleja, marcada por rivalidades y bendiciones divinas.

Simeón, como segundo hijo, compartía un lazo estrecho con Leví, su compañero inseparable en aventuras y decisiones. Juntos, representaban la fuerza y la lealtad familiar, pero también un temperamento fogoso que el tiempo pondría a prueba.

La vida en Canaán no era pacífica. Jacob, ahora llamado Israel por decreto divino, se estableció cerca de ciudades cananeas, donde sus hijos pastoreaban ovejas y negociaban con los pueblos vecinos.

Simeón, fuerte y resuelto, aprendió las costumbres de la tierra: el honor familiar, la protección de los suyos y la dureza de la supervivencia en un mundo donde la justicia a menudo se tomaba por mano propia.

Sin embargo, en su juventud, Simeón no podía prever cómo su ira lo llevaría por caminos de violencia y arrepentimiento.

por: Lcdo. Juan Carlos Moros